Un reloj de bolsillo gigante flotando sobre un camino

Cómo trabajamos

Cuatro verbos. Ningún humo.

Para que la IA sea útil hacen falta dos cosas: tiempo y datos. Nuestro método va de decidir en qué inviertes el tiempo para que el tiempo se multiplique.

01

Planificar

Qué tareas te quitan horas y cuáles mueven negocio. Sin esto, la IA solo acelera el caos. Empezamos siempre aquí.

02

Optimizar

Hacer en 10 minutos lo que hoy lleva una hora. Con el contexto correcto, el modelo correcto y el proceso correcto.

03

Automatizar

Lo que se repite cada semana no lo haces tú: lo hace un flujo que diseñamos contigo y que entiende todo el equipo.

04

Delegar

Asistentes y agentes que trabajan por ti mientras tú decides. La IA como copiloto, no como redactora.

Mindset

Los tres errores de todo el mundo

Si la IA te ha decepcionado, casi seguro que ha sido por uno de estos tres. Los vemos en cada equipo con el que trabajamos.

Sin contexto, todo es genérico

Le pides un correo y te da un correo de cualquiera. Le das tu contexto, tu tono y tu objetivo, y te da el tuyo.

No conocer cada modelo

Cada herramienta tiene fortalezas y debilidades. Usar la equivocada para la tarea es la vía rápida a la frustración.

Usarla como redactora, no como copiloto

Pedir texto es quedarse en la superficie. Pensar con ella, investigar con ella y decidir con ella es donde está el tiempo.

Mi proceso para cualquier tarea

Tres pasos y a repetir

01

Definir el objetivo

Qué quiero conseguir, para quién y cómo sabré que está bien. Una frase. Si no la tienes, la IA tampoco.

02

Crear el proyecto

Un agente o proyecto con la información, las instrucciones y los ejemplos. Y una copia de seguridad: el tiempo que dediques a entrenar tu herramienta se multiplica en tiempo y calidad.

03

Probar y mejorar

La primera salida nunca es la buena. La tercera, casi siempre. Ajustas, guardas lo que funciona y lo conviertes en tu playbook.

Las cuatro enfermedades

Lo que curamos primero

Correítis

Dos horas al día leyendo, clasificando y contestando correos que podrían resumirse solos.

Remedio: Bandeja que se prioriza sola

Agenditis

Lo que no está en la agenda no existe. Y la agenda la llenan los demás.

Remedio: Calendario que defiende tu foco

Reunionitis

Reuniones para preparar reuniones. Nadie toma notas, nadie recuerda qué se decidió.

Remedio: Actas y tareas automáticas

Presentacionitis

Una tarde entera moviendo cajas en una diapositiva que se verá tres minutos.

Remedio: Del documento al deck en minutos

Cómo empiezo

Hoy. No el lunes.

  • Reserva 30 minutos al día en la agenda. Lo que no está en la agenda no existe.
  • Escoge la tarea que más tiempo te quita. Solo una.
  • Empieza hoy. Y que todo te parezca interesante.

¿Lo aplicamos en tu equipo?

El método es público. Lo que cambia es hacerlo contigo, con vuestros casos y hasta que se use.